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Textilería aymara de Pozo Almonte, Colchane y Camiña presente a nivel nacional

Un grupo de artesanas participó en el lanzamiento de los productos elaborados en el contexto del convenio firmado entre el Ministerio de Agricultura, a través de INDAP y la organización de comercio justo Comparte.
Muestra artesanal aymara - TarapacaA probarse en vitrina en Santiago partirán diversos productos de artesanía textil que fabricaron mujeres de origen aymara de Pozo Almonte, Colchane y Camiña, tras el convenio que firmó INDAP con la organización sin fines de lucro y promotora del comercio justo Comparte.
Hasta Pozo Almonte llegaron las productoras participantes de este primer grupo piloto, en compañía del equipo de INDAP y Comparte, para el lanzamiento de los productos que esperan difundir en territorios alejados de Tarapacá.
El proyecto comenzó en enero pasado, cuando ambas entidades firmaron el convenio para promover el desarrollo de productos típicos de la región y la articulación comercial de 20 mujeres productoras de artesanía textil aymara elaborada con fibra de camélidos y ovinos. El documento suscrito contempló la implementación de una experiencia piloto bajo el formato de alianza comercial para las productoras seleccionadas quienes, acompañadas y guiadas por la diseñadora Gabriela Farías Zurita, participaron en talleres de capacitación y asesoría enfocada en mejoras en calidad, innovación y diseño, desarrollo de nuevos productos artesanales e incorporación de conceptos relativos al comercio justo.
Esta iniciativa forma parte de diversos programas que imparte y apoya INDAP, orientados a desarrollar la artesanía y el turismo rural y donde la prioridad es el fortalecimiento productivo de hombres y mujeres del sector agropecuario regional y rubros vinculados. Todo esto se desarrolla en un contexto de resguardo de la calidad de los productos finales y las buenas prácticas comerciales basadas en principios del comercio justo, que busca cambiar las relaciones entre productores y consumidores, con la equidad como elemento transversal del desarrollo sostenible que inspira esta modalidad de comercio.
El Director Regional de INDAP Tarapacá, Ricardo Huerta Cirano, manifestó que con este convenio esperan identificar los productos artesanales de interés, para establecer relaciones entre los pequeños productores usuarios de INDAP y los puntos de comercialización que posee Comparte.
De igual forma, Huerta Cirano enfatizó que con esta iniciativa buscan rescatar la identidad de las artesanas y su entorno. “Que la gente sepa que cuando compra uno de estos productos, su precio refleja el trabajo de mujeres pertenecientes a nuestros pueblos originarios que se dedican a este oficio, y la tradición detrás de cada artículo que fabrican en su propio territorio, rescatando y respetando su cultura”.
La secretaria ejecutiva de Comparte, Ana María Yaconi, destacó el valor de las piezas que fabricaron las artesanas, las que rescatan técnicas transmitidas a través de los años y buscan asegurar estos aprendizajes en las nuevas generaciones.
Los productos textiles que elaboraron las artesanas, iniciarán ahora un periodo de prueba para diagnosticar brechas de calidad, diseño, precio, y otras variables que permitan retroalimentar y realizar ajustes a esta línea de productos artesanales. “La idea es llegar a conocer el público interesado en estas valiosas piezas, abriendo paso a nuevos mercados para los productos elaborados por nuestras artesanas, a través de una combinación de innovación y rescate del saber ancestral de sus pueblos”, agregó Gloria Moya, jefa del departamento de Fomento de INDAP Tarapacá, durante la presentación de los productos.
También participó en esta ceremonia Juan Jiménez, jefe del Departamento de Mercado de la División de Fomento de INDAP central, quién destacó el entusiasmo y participación de las mujeres artesanas, y valoró la belleza de las piezas que se exhibieron en la oportunidad.
Elizabeth Choque es una de las veinte artesanas que participó en la confección de los productos y aseveró que “fue una idea muy buena, porque así fortalecimos técnicas y les dimos otros usos, como la cordelería, que aplicamos para elaborar collares y otros artículos con nuevos diseños”.
En tanto Gabriela Farías Zurita, diseñadora a cargo de los talleres de intercambio realizados, agradeció la oportunidad y generosidad con que las artesanas la integraron, abriendo las puertas de sus casas y compartiendo el conocimiento de muchas generaciones de artesanas y artesanos que aún mantienen esta práctica cultural ancestral que no se debe perder.