Miles de fieles dieron vida a la fiesta de Corpus Christi de la Iglesia de Santiago

Miles de fieles dieron vida a la fiesta de Corpus Christi de la Iglesia de Santiago

En una procesión entre la iglesia de San Francisco y la Catedral, pasando por las calles Estado, Agustinas, Mac-Iver, Sto. Domingo, 21 de Mayo y la Plaza de Armas, las calles de la ciudad vieron el paso de la procesión que acompañaba al Santísimo Sacramentado.
Procesion del Corpus Cristi en calles de SantiagoCon una iglesia de San Francisco repleta, se dio inicio en la Santa Misa a la fiesta de Corpus Christi del Arzobispado de Santiago, este domingo 22 de junio.
El Cardenal Arzobispo de Santiago, Monseñor Ricardo Ezzati, presidió la Eucaristía y posterior Procesión. «El sentido de la fiesta de Corpus Christi es celebrar justamente el regalo que en su hijo Jesús, el Señor nos ha hecho», afirmó en los momentos previos al inicio de la celebración. Así mismo, al referirse al significado de esta fiesta de la Iglesia en la calle, afirmó que «en la calle pasan muchas cosas. Se celebran fiestas, hay también protestas y, en esta ocasión, el salir a la calle significa llevar la esperanza que es Jesucristo, como respuesta a todas las preguntas más profundas de las personas. La Fe es un aporte también a la construcción de nuestras calles, es decir, de la vida de la ciudad».
En su homilía, el Cardenal recordó que «sin Eucaristía no hay vida cristiana» y que en este Sacramento recibimos a Jesucristo «que es el Pan vivo que ha bajado del Cielo». También llamó a recordar siempre que Cristo camina con nosotros e hizo un llamado a la unidad y señaló que «somos uno porque todos participamos del mismo Pan».
Tras la Santa Misa, se dio inicio al camino por las calles de la ciudad, acompañando a Cristo en la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre Sacramentada del Señor. El primer tramo por calle Estado fue acompañado por los miles de santiaguinos que se iban sumando a la procesión, la que pasaba por las tradicionales alfombras de flores, que adornar el paso de Jesús. Así avanzaba la fiesta hasta alcanzar su primera estación, frente a la iglesia de San Agustín. A continuación, el trayecto continuó por Agustinas y Mac-Iver, hasta llegar a la segunda estación en el frontis de la iglesia de La Merced. La procesión seguiría su paso al que se sumaban cientos de santiaguinos y transeúntes del centro. Al llegar a la iglesia de Santo Domingo, se detuvo el paso para una tercera estación, donde ya eran miles los que se sumaban a la fiesta.
El último tramo, también cubierto de coloridas imágenes, terminaría con el Santísimo en el altar de la Catedral, donde los seguidores se postraron de rodillas para hacer la Adoración. Al finalizar, el Arzobispo de Santiago entregaría su bendición a los asistentes y a toda la ciudad, para coronar una hermosa fiesta callejera de la Iglesia de Santiago, encabezada por Cristo Sacramentado de inicio a fin.

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