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La búsqueda del origen del nuevo coronavirus requiere esfuerzos globales

Entrevista exclusiva con el Dr. Kitazato Kaio, virólogo y profesor adjunto de la Universidad de Nagasaki.

El COVID-19 ha azotado a más de 200 países y regiones, con un creciente número de personas afectadas día tras día.

El Dr. Kitazato Kaio, profesor adjunto de la Universidad de Nagasaki (Japón), está muy preocupado respecto de esta pandemia. En una entrevista con un periodista de Science and Technology Daily, hizo un análisis detallado sobre las características de transmisión del virus, la naturaleza científica y de largo plazo de su trazabilidad y los logros de los científicos chinos, y llamó a una operación global conjunta.

Características de transmisión del nuevo coronavirus y causas principales de la pandemia global

El Dr. Kitazato Kaio concluye que, basándose en numerosos informes de investigación de todo el mundo, este nuevo coronavirus tiene varias características salientes novedosas en comparación con el SARS-CoV y el MERS-CoV, descubiertos previamente.

En primer lugar, la proteína «spike» (proteína S) del nuevo coronavirus es la proteína de envoltura de la superficie responsable de la entrada de partículas del virus en las células infectadas, que es la proteína de unión de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2) humana. La proteína S del nuevo coronavirus se une a su receptor celular ECA2 con una afinidad de 10 a 20 veces más alta que la de la proteína S del SARS-CoV. La gran afinidad de la proteína S con el receptor muestra que las partículas del virus tienen una fuerte adherencia a las células y es fácil infectarlas.

Como la envuelta infecciosa del virus, tal como el virus de la influenza, el nuevo coronavirus tiene características de dependencia de la proteasa en el proceso infeccioso de invasión de las células infectadas. La proteína S misma es una proteína precursora y no tiene actividad de fusión celular. Solo se adhiere a dos fragmentos de proteínas S1 y S2 mediante la proteasa de la célula anfitriona. Después de la exposición del péptido de fusión responsable de la fusión de la membrana celular en el fragmento S2, la proteína S se activa y las partículas del virus pueden unirse a la membrana celular infectada, invadir la célula y completar el proceso infeccioso.

La segunda característica del nuevo coronavirus es que su proteína S tiene un sitio de clivaje de la proteasa furina entre S1 y S2 que no existe en el SARS-CoV o el MERS-CoV. La proteasa furina es una proteasa ubicua en las células humanas. Cuando las partículas del nuevo coronavirus se agrupan y liberan de las células humanas infectadas, la proteína S del virus se ha adherido en el estado activado de S1 y S2 mediante la proteasa furina en las células. Y sus partículas víricas ya han tenido una fuerte infección celular y actividad de la membrana de fusión, lo que hace que la eficiencia de la infección del nuevo coronavirus sea casi 1.000 veces más alta que la del SARS-CoV.

Finalmente, las características estructurales de la proteína S del nuevo coronavirus determinan su capacidad para infectar células y reproducirse rápidamente. En consecuencia, la persona infectada puede liberar una gran cantidad de partículas virales altamente infecciosas en la etapa inicial de la infección antes de la aparición de los síntomas sistémicos. La infectividad mayor que la del virus de la influenza es la razón principal por la que el nuevo coronavirus puede ser pandémico en el mundo.

La búsqueda de virus es un problema científico muy serio que requiere apoyo de evidencias científicas claras

El Dr. Kitazato Kaio dice que los coronavirus pueden clasificarse en cuatro géneros: α (Alfacoronavirus), β (Betacoronavirus), γ (Gammacoronavirus) y δ (Deltacoronavirus). Los géneros γ y δ infectan principalmente a las aves, mientras que los géneros α y β infectan principalmente a los mamíferos. El nuevo coronavirus puede clasificarse en el grupo β. Es probable que se haya originado en murciélagos. También se ha informado que se han encontrado virus similares en pangolines, serpientes y otros animales salvajes.

En la actualidad, la ruta de la infección sigue siendo una cuestión abierta. El nuevo coronavirus infecta a las personas a través de anfitriones intermedios o solo infecta directamente a las personas desde el reservorio natural, ambos bajo rigurosa investigación. Por lo tanto, la exploración del virus, la búsqueda de anfitriones intermedios y la investigación sobre la transmisión del virus a las personas son pasos importantes para cortar completamente la propagación del virus.

Este es un problema científico muy serio, que requiere apoyo de evidencias científicas sólidas. La solución a esta crisis exige esfuerzos conjuntos de científicos de todo el mundo.

La detección de anticuerpos séricos en pacientes sospechosos de influenza puede ofrecer indicios para buscar el origen del virus

El Dr. Kitazato Kaio cree que los continuos registros de pestes en la historia humana indican que nuevos virus podrían invadir a las personas desde otros organismos. Con la aparición del nuevo virus, es imposible evitar la infección de manera eficaz mediante el sistema inmunológico, dado que el cuerpo humano no tiene inmunidad específica. El virus seguirá propagándose y reproduciendo sus «descendientes» entre la multitud. Solo cuando la mayoría de las personas sean inmunes a él podremos contener con éxito el desarrollo de la pandemia.

La forma más eficaz para que los humanos se enfrenten a la infección de virus emergentes es la investigación y el desarrollo de vacunas. Antes de lograr el objetivo de la inmunidad del rebaño, todas las personas son susceptibles al virus y nadie está libre de una posible infección.

El sistema inmunológico tiene una función de memoria para la infección de patógenos que invaden el cuerpo. Con la tecnología actual, siempre que se detecten los anticuerpos en la sangre, es posible separar la experiencia infectada pasada de diversos patógenos.

Si en el futuro se examinan ampliamente los anticuerpos séricos de casos de influenza y otros pacientes clínicamente sospechosos, ello ayudará a ofrecer indicios para la búsqueda de la fuente de infecciones del nuevo coronavirus.

Los científicos chinos son celosos guardianes frente a nuevos desafíos

En la etapa inicial de la epidemia, médicos y científicos chinos aislaron eficientemente el virus en muy poco tiempo y analizaron la secuencia de su genoma completo. Además, China ha estado difundiendo al resto del mundo información sobre el COVID-19 de manera oportuna desde el comienzo de la epidemia para mantener a la comunidad internacional informada sobre el surgimiento del COVID-19.

Esto es una demostración cabal del desempeño profesional y el sentido de responsabilidad de los científicos chinos ante la salud pública, y establece una base sólida para que el público pueda enfrentar conjuntamente nuevos desafíos.

Además, con el objeto de contener rápidamente la propagación de la epidemia, el gobierno chino adoptó medidas de prevención y control estrictas y exhaustivas, entre ellas, el cierre de ciudades, para contener el virus y proteger a sus ciudadanos. Estos esfuerzos y sacrificios de China han permitido al mundo ganar un tiempo precioso para combatir la epidemia de manera conjunta y son sumamente apreciados por la Organización Mundial de la Salud e importantes expertos de diversos países.

La «operación global conjunta» es esencial para contener con éxito el COVID-19

Cuando el COVID-19 surgió, en la etapa inicial, los países de todo el mundo deberían haber estado alerta con todo tipo de preparativos. Sin embargo, algunos políticos no adoptaron medidas positivas para impedir la propagación de la pandemia en sus propios países y eso llevó a su difusión en todo el mundo. Hicieron peligrosos intentos de politizar el COVID-19, poniendo en tela de juicio la lucha conjunta contra nuestro enemigo común.

La pandemia del nuevo coronavirus, considerada un desafío global que solo se presenta una vez por siglo, está teniendo un costo inmenso en términos de vidas humanas y salud, y plantea desafíos al sistema político y económico y a los gobiernos nacionales.

El COVID-19 representa una gran amenaza para la vida humana y la salud. La pandemia no hace distinción de países, razas, géneros, edades o estatus social. Todos los países deben unirse para luchar contra el COVID-19 con nuestro conocimiento global y nuestra fuerza científica en la confrontación con el enemigo común. Solo con la solidaridad y la cooperación podrá la comunidad internacional imponerse a la pandemia y salvaguardar el hogar común de la humanidad.

El Dr. Kitazato Kaio recuerda que el COVID-19 puede volver a aparecer en cualquier momento antes de la vacunación masiva. La comunidad humana debería hacer planes de emergencia activos para enfrentarse a esos posibles rebrotes sin afectar el desarrollo normal de la sociedad.

FUENTE Science and Technology Daily