Las actuales polĆticas educativas de nuestro paĆs en materia de calidad conciben la gestión de los establecimientos desde un enfoque multidimensional. Sostenedores y directivos deben ser capaces de desarrollar un liderazgo educativo que articule la visión estratĆ©gica, el desarrollo profesional, la gestión pedagógica, la gestión de la convivencia y la gestión de recursos.
En relación con los primeros ejes, el gran desafĆo es el aseguramiento de ambientes propicios para el aprendizaje integral de las y los estudiantes, donde sean protagonistas y desarrollen conocimientos y habilidades del siglo XXI, con un enfoque inclusivo y participativo, que incorpore la sana convivencia y el bienestar socioemocional. En torno a este desafĆo, existe una amplia oferta de oportunidades y apoyos en tĆ©rminos de capacitación, programas formativos, polĆticas pĆŗblicas, asesorĆa de expertos, recursos virtuales y mĆ”s.
Lo anterior contrasta con la situación en torno al último eje, la gestión de recursos. Si comparamos esta dimensión con las anteriores, cabe la pregunta acerca de cómo gestionar financiamiento orientado al logro de aprendizajes o cómo lograr una adecuada priorización de recursos en los establecimientos. En estos aspectos, se observa un menor desarrollo en términos de los potenciales apoyos con los que cuentan las instituciones de educación.
Existen pocas organizaciones dedicadas a acompaƱar los desafĆos financieros de los establecimientos, tanto desde la educación financiera como desde la gestión de financiamiento. Se trata de un desafĆo pendiente. Es fundamental que diversos actores pĆŗblicos y privados colaboren para crear mĆ”s oportunidades y una mayor conciencia en esta materia.
En Banca Ćtica creemos que es clave desarrollar en el liderazgo educativo conocimientos acerca del uso de instrumentos financieros como el crĆ©dito, que pueden complementar la gestión de las subvenciones y facilitar la inversión en necesidades educativas asociadas a infraestructura, equipamiento, capacitación docente, etc., que contribuyen a la calidad educativa.
Sabemos que la gestión de recursos es fundamental para el funcionamiento de los establecimientos, ya que provee el soporte para el desarrollo de la labor educativa. Por eso, desde hace varios aƱos trabajamos con diversas comunidades educativas en este desafĆo. A su vez, desde nuestro rol como institución financiera, consideramos fundamental ampliar los apoyos a las escuelas en tĆ©rminos de gestión de recursos. Esto, no solo desde las subvenciones del MINEDUC, sino tambiĆ©n potenciando las habilidades financieras de los lĆderes educativos.
Para continuar abordando los grandes desafĆos socioambientales de la educación postpandemia, es imprescindible seguir apoyando la gestión de recursos por parte de los directivos y sostenedores. En definitiva, el sistema educativo y la sociedad deben asegurar colaborativamente estos apoyos, lo cual implica no sólo fiscalizar el cumplimiento de la normativa, sino que promover una gestión mĆ”s efectiva y consciente de los recursos.
Juan Pablo Baraona
Gerente LATAM
Estrategia Comercial y Sectorial de la Banca Ćtica
