Con bendición de trajes danzantes inician su vida de baile y devoción a la Virgen del Carmen

Una hermosa y emotiva ceremonia se vivió la tarde de hoy en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen en La Tirana, en la cual los nuevos bailarines recibieron de manos del padre franciscano Yanko Pajkuric, la bendición de sus trajes con los que inician su camino de fidelidad como danzantes de la Chinita.

Bendicion de trajes de danzantes para Fiesta de La TiranaLa tradición de los bailes y la trasmisión de la fe dentro de la familia, fue el centro de la eucaristía en donde el sacerdote párroco de San Antonio de Padua de Iquique, destacó la gran importancia que tiene el mantener las tradiciones cristianas que lamentablemente se han ido perdiendo durante los últimos años y es necesario proteger las tradiciones de nuestro pueblo.

En su prédica previa a la bendición de los trajes de los nuevos bailarines, el fraile destacó «después de la entrada oficial en la Cruz del Calvario como la entrada de pueblo que se llamaba antiguamente, uno vuelve a entrar en el templo y pide al Señor que le bendiga la vestimenta que lo distingue como miembro de un baile, una asociación que alaba al Señor a través de la Virgen Madre».

Hablándoles desde el corazón como un hombre que ha vivido la fiesta como devoto durante muchos años de su vida, el padre Yanko invitó a los danzantes que van a bendecir sus trajes a que primero retomen la tradición de sus propios bailes, «antiguamente los bailes no eran tan lujosos como ahora, se venía con el bombo la caja y el pito y ya, pero hoy día es bueno repensarse ¿por qué estoy bailando?, ¿a quién le bailo? o ¿para qué bailo?, y en la dimensión de esta trilogía, manifestar el sentido de la alabanza a Dios por medio de la Virgen Madre».

La delgada línea entre la piedad popular y lo folklórico, también tuvo espacio en las palabras del prelado, una confusión ante la cual Pajkuric sentenció que «como danzante de la Virgen del Carmen de La Tirana, debemos tener la claridad de que yo no soy un artista o integrante de un conjunto folclórico, sino que soy danzante integrante de una cofradía religiosa. Que mi danza, mi canto , mi baile es para una fecha puntual y característica que es para la Virgen del Carmen y no para andar bailando a cualquiera que me invite porque no somos un conjunto folklórico sino una cofradía religiosa».

Finalmente al momento de bendecir los trajes de los bailarines que inician su camino en la piedad popular, le señaló «que estos trajes sean el signo de compromiso y lealtad con su asociación, que sean muestra de confraternidad, apoyo mutuo, amor a la Iglesia y a todos los hombres».

prensa

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