Cómo usar Información sobre Futuros Posibles & Transparencia

La llave del futuroPor: Omar Villanueva Olmedo Director OLIBAR Consultores

Muchos de los altos y bajos de cada sociedad se dan de manera poco anticipada o simplemente por sorpresa. Pero cuidado. Lo más probable que muchos de  esos cambios si fueron anticipados por una o más personas, porque recibieron información reservada, o siguieron profesionalmente la trayectoria de  señales débiles, estudiaron escenarios o realizaron sus delfos y que por diferentes razones consideraron que el o los cambios anticipados debían ser mantenidos en secreto para un provecho personal o grupal o político o para no producir alguna alarma. Lo que ocurre en muchas oportunidades es que no se da a conocer a la comunidad los primeros síntomas de la posible ocurrencia de un cambio o evento de importancia y se oculta aún cuando la misma comunidad, o parte de ella,  pueda ser afectada por el cambio potencial. Lo anterior se ve casi en todos los planos de la vida social, política, económica y cultural, aunque nuestra preocupación central está en las estrategias de las empresas de tamaño mayor.

Los casos como La Polar, cerdos de Freirina, SMU, HidroAysén, el Transantiago, o los atrasos en la aplicación de la matriz energética, la rezagada falta de mejora de la calidad de la salud, educación pública y de la vivienda en general, el cambio climático o el polémico tsunami 27 F -entre muchos otros- son sólo algunos casos de cambios o eventos que pudieron anticiparse y lo más probable es que más de alguien si sabía que era muy seguro que ocurrirían y no se informó oportunamente, cuando los síntomas eran evidentes -con señales más fuertes que débiles- y cuando aún se podía actuar para revertir o aminorar los efectos negativos.

Por la ausencia de recursos a organismos independientes destinados a que realicen estudios de anticipación de cambios económicos, políticos, sociales, tecnológicos o ambientales y la carencia de una Agencia de Estudios del Futuro (ADEF) independiente como lo hemos propuesto tantas veces, se seguirá manteniendo el secretismo para beneficio de unos pocos y para perjuicio de la mayoría desinformada.

La equidad de la información para competir y una mayor eficiencia económica es fundamental en una sociedad que se define como social de mercado y libre competencia. Y no hay que olvidar que los cambios y el secretismo significan una enorme transferencia, a veces ilegítima, de recursos entre instituciones de diferente naturaleza y entre proveedores, vendedores, compradores y competidores a causa de las asimetrías de información y la débil  transparencia. La falta de estudios sobre los posible futuros que afectarán a los habitantes de nuestro estado nación no se lee en ninguna de las propuestas de los candidatos presidenciales a consejeros y  congresales.

prensa