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Banderas negras en Zona Franca

Las banderas negras han constituido un verdadero símbolo de la ciudadanía de Iquique y Tarapacá para protestar por situaciones de injusticia, discriminación y abandono. Las más significativas fueron aquellas de los años sesenta demandando del Estado una acción concreta para enfrentar la crisis económica que se venía incubando con la caída del boom salitrero. Las banderas de hoy se desarrollan en una situación económica distinta pero tienen la misma matriz reivindicativa que las del pasado: exigir del Estado una acción que asegure un desarrollo regional  autónomo y perdurable en el tiempo.

El actual conflicto de ZOFRISA contra todos los gremios empresariales y de trabajadores, se manifiesta públicamente en un conflicto de tarifas, pero sus  raíces son  mucho más profundas porque tienen relación con concepciones económicas neoliberales y de políticas públicas que tienen como objetivo la simple extracción de recursos de las regiones sin una mayor preocupación por el desarrollo de ellas. Esta ha sido una constante  en las políticas del estado respecto de las regiones del norte: extraer el máximo de riquezas, vía tributaria, sin importarle la sustentabilidad económica y social ni de las regiones ni de las actividades productivas generadoras de tales riquezas. Esa fue la política con el salitre, esa fue y sigue siendo  la política con los recursos pesqueros, como queda en evidencia con la nueva ley de pesca. También lo es con el cobre y el litio y por supuesto con la Zona Franca.

El problema de fondo es la orientación de maximización de utilidades a todo costo, que sirve los intereses de la recaudación fiscal centralizada y que puede ser sustentable en el corto plazo, pero que en el mediano plazo  puede tener como  resultado la destrucción del propio negocio. Esa es una política miope, porque lesiona la dinámica que impulsa a los principales agentes de la actividad económica de Zona Franca, los empresarios, usuarios y trabajadores. Además que contradice los principios originales que le dieron nacimiento y la naturaleza de que lo debieran ser las empresas públicas. La expresión extrema del neoliberalismo es pretender que las empresas públicas tengan la misma lógica del interés privado, de allí el empeño absurdo de pretender que ZOFRISA con mayoría absoluta de  CORFO  (72,6%) en el paquete accionario sea una empresa privada y no una empresa pública.

La propuesta de regionalización de ZOFRI debiera contar con el respaldo abrumador de toda la comunidad regional porque se orienta en la única perspectiva que puede abrir el camino de una solución de fondo: la  instalación de un auténtico Gobierno Regional Autónomo.

– Un Gobierno elegido democráticamente de manera directa por la ciudadanía. Obviamente esto requiere la elección directa de Intendente. Dicho Gobierno Regional debe establecer una relación concertada con el Gobierno central que suponga atribuciones amplias en materia de políticas públicas, incluida relaciones internacionales, y en particular en materia  fiscal.
– Una estructura  económica Regional, que asegure un poder económico regional, con atribuciones concertadas con el Gobierno central en materia de recaudación, imposición y gestión de los recursos tributarios. Una base económica regional compuesta por  empresas públicas, privadas y mixtas de carácter regional, nacional  e internacional, comprometidas con el proyecto de desarrollo regional.
– Un sistema político regional, que incorpore de manera permanente y estructurada la participación de la ciudadanía y sus organizaciones sociales y que articule  el Gobierno  Regional, los Gobiernos Locales (Municipales) y el resto de la institucionalidad estatal.

En otras palabras, un Gobierno Regional Autónomo requiere de un Poder Político Regional y de un Poder Económico Regional. El actual conflicto de la Unión de Empresarios ZOFRI y sus reivindicaciones se colocan precisamente en la línea de constituir este poder económico regional. La actual estructura de la empresa y su administración son esencialmente centralistas y el hecho de que los Directores sean o no de la región es simplemente anecdótico, porque independiente de donde vivan y de cómo piensen , terminan supeditados a las orientaciones e intereses del centralismo. Regionalizar ZOFRI es un objetivo primordial para la regionalización siempre y cuando exista un nuevo Gobierno Regional Autónomo elegido democráticamente por la ciudadanía.

Por: Economista Alejandro Bell
Foto: Gabriel Muñoz Ubal