El 41% de los consumidores chilenos fue blanco de intentos de estafa digital en 2025 —el porcentaje más alto de Latinoamérica— y entre el 60% y el 70% reutiliza la misma contraseña en múltiples plataformas. Con el CyberDay a días de comenzar, expertos en gestión de riesgo digital recomiendan revisar credenciales y activar protecciones básicas.
El Informe sobre Principales Tendencias de Fraude 2025 de TransUnion reveló que Chile tiene el porcentaje más alto de consumidores de Latinoamérica que declararon haber sido blanco de intentos de estafa digital: el 41% afirmó haber recibido intentos de fraude por correo electrónico, teléfono, Internet o mensajes de texto durante 2025, muy por sobre el promedio regional de 34%. A esto se suma el patrón documentado por plataformas como Google y NordPass: entre el 60% y el 70% de los usuarios reutiliza la misma contraseña en múltiples servicios. Cuando una plataforma sufre una filtración, esas credenciales se prueban automáticamente en cientos de otros sitios mediante una técnica conocida como credential stuffing.
El contexto agrega presión. Según el Reporte Global sobre el Panorama de Amenazas 2026 de FortiGuard Labs (Fortinet), Chile registró 8,8 billones de intentos de ciberataque durante 2025, y la mayoría no apunta a infraestructura corporativa sino a credenciales de usuarios. Sernac, por su parte, ha reportado que durante CyberDay y CyberMonday los reclamos por estafas digitales aumentan más de 200% respecto al promedio mensual del año.
La primera semana de mayo dejó dos casos que ilustran el patrón. La Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) confirmó una filtración activa originada en el robo de credenciales a un funcionario público —no en un ataque a la infraestructura— y, días después, Enex (licenciataria de Shell en Chile) reconoció que cerca de 150 usuarios de su nueva aplicación móvil sufrieron cargos no autorizados, también atribuidos al uso de credenciales filtradas con anterioridad. Dos sectores distintos, una misma raíz.
La filtración silenciosa: cuando el dato ya estaba afuera
Lo que tienen en común los incidentes recientes no es el ataque, sino lo que vino antes. Las bases con datos personales de usuarios chilenos —que pueden incluir RUT, fecha de nacimiento, correo, teléfono y, en muchos casos, contraseñas— circulan desde hace años en foros y mercados de cibercrimen. Cada nueva filtración suma material a un acervo que los atacantes utilizan después de manera automatizada.
Lucas Behncke, Placement de Viento Sur Corredores de Seguros y especialista en gestión de riesgo digital, observa el fenómeno desde la perspectiva de las empresas que reciben las consecuencias del ataque: «El usuario que sufre un cargo no autorizado en su tarjeta, una compra hecha a su nombre o un acceso indebido a su correo casi nunca está sufriendo un ataque dirigido a él. Está siendo afectado por una filtración que ocurrió meses o años antes en un servicio que ya ni recordaba. Por eso, la pregunta correcta no es solo cómo proteger al usuario en el CyberDay; es qué tienen que hacer las empresas para no convertirse en el siguiente eslabón de esa cadena».
El CyberDay como peak de exposición para el consumidor
Durante los tres días del CyberDay 2026 —programado entre el 1 y el 3 de junio con la participación esperada de más de 700 marcas, según la Cámara de Comercio de Santiago—, un consumidor promedio puede crear varias cuentas nuevas en sitios que visita por primera vez, ingresar datos de tarjeta en pasarelas de pago que no había usado antes y recibir decenas de correos y mensajes promocionales. La velocidad del evento, la presión de las ofertas que duran horas y la cantidad de comunicaciones hacen que distinguir un correo legítimo de uno fraudulento sea cada vez más difícil.
El Sernac, que cada año monitorea el evento, ha alertado sobre los principales fraudes que se multiplican en estos días: phishing por correo, smishing por SMS y WhatsApp simulando ser bancos o tiendas, quishing con códigos QR fraudulentos, aplicaciones falsas con malware y pasarelas de pago clonadas. Para el usuario común, los riesgos durante el CyberDay tienen al menos cuatro frentes concretos: cargos no autorizados con tarjetas cuyas credenciales ya estaban filtradas, suplantación de identidad para abrir cuentas o tomar créditos, secuestro de cuentas de correo o redes sociales que se usan luego para estafar al círculo cercano, y compras hechas en sitios falsos que imitan a marcas conocidas y que jamás entregan el producto.
