Rechazan efectividad de un dron en fiscalización del uso de la leña en la RM

El especialista en contaminación atmosférica y académico de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Ernesto Gramsch, explica que la medida anunciada por el Gobierno debe considerar que las estufas se encienden durante la noche. Por lo tanto, si el dron no cuenta con cámaras térmicas, difícilmente aportará información fidedigna.

El Ministerio de Medio Ambiente anunció que utilizarán un dron para la fiscalización del uso de la leña para calefacción en la Región Metropolitana, lo que será prohibido en el nuevo Plan de Descontaminación anunciado por la autoridad. La cartera señaló que, inicialmente, este particular vehículo aéreo operará en la zona oriente de Santiago. El objetivo es entregar al Ministerio de Salud un mapeo de las zonas donde se registre incumplimiento, para luego establecer sanciones.

El especialista en contaminación y académico de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Ernesto Gramsch, reconoce que se trata de una buena iniciativa, pero duda de que sea realmente útil.

El doctor en física parte señalando que no es fácil hacer volar un dron durante la noche, que es la hora en que se encienden las estufas a leña. Además, indica que es muy difícil que estos aparatos recojan información relevante en horas de baja luminosidad, a menos que cuenten con cámaras especiales que permitan determinar si hay o no chimeneas encendidas.

“Las cámaras infrarrojas miden longitudes de onda más larga, por lo que pueden ver objetos que están calientes. Como las cañerías de las estufas están calientes, el monitoreo con este tipo de cámara se hace más fácil”, señala.

Inversión térmica

Por otra parte, señala que la inversión térmica en Santiago durante el invierno es muy baja, debido al aire helado y a que no se registran vientos. “La contaminación nocturna es muy localizada, lo que hace que la atmósfera sea más estable. Por ende, lo que se emite en un lugar, se queda en ese lugar”, afirma.

En ese sentido, el Dr. Gramsch asegura que el monitoreo en el sector oriente solo dará cuenta del nivel de contaminación en ese lugar específico. Es decir, no será representativo de los niveles de polución de la ciudad en general, ni menos de la zona poniente, que es donde más eventos de contaminación se registran.

“El humo que se genera en el sector alto de Santiago está a 700 metros de altura, pero el que se produce en las zonas más bajas se queda ahí”, ejemplifica.

Por eso, el especialista sostiene que se debieran realizar dos ajustes: contemplar cámaras térmicas para drones de fiscalización y centrar el monitoreo en los sectores donde la concentración es más alta. “Es la primera vez que se hace algo así. Por lo tanto, no hay certeza de que vaya a funcionar. Es una buena idea, pero hay que ir probándola y mejorándola”, concluye.